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¡Cuidado con los zapatos completamente planos! Pueden afectar tus pies, rodillas y espalda

Elegir zapatos no solo es una cuestión de moda. El tipo de calzado que utilizas diariamente también puede influir en la forma en que caminas, tu postura y la distribución del peso corporal.

Aunque los zapatos completamente planos pueden parecer cómodos, su uso frecuente puede generar molestias en los pies y favorecer alteraciones en la mecánica corporal, especialmente cuando no cuentan con el soporte adecuado.

🦶 ¿Qué problemas pueden provocar?

Uno de los padecimientos relacionados con determinadas condiciones de apoyo y sobrecarga del pie es la fascitis plantar, una afección que provoca dolor en la fascia plantar, el tejido que recorre la parte inferior del pie y contribuye a sostener el arco.

Además, un calzado sin suficiente amortiguación puede incrementar el impacto que reciben las extremidades inferiores y favorecer molestias en tobillos, rodillas y cadera.

Las personas que ya padecen problemas articulares también pueden experimentar mayor incomodidad al utilizar un calzado que no les proporcione el soporte necesario.

🚶‍♀️ Una mala elección también puede afectar la postura

El calzado influye en la manera en que una persona se mantiene de pie y camina. Un soporte inadecuado puede contribuir a modificaciones en la postura y generar sobrecarga en distintas zonas del cuerpo.

Con el tiempo, esto puede relacionarse con molestias en la espalda baja, cuello y piernas, particularmente si además existe sedentarismo o una postura incorrecta.

Por ello, más que buscar únicamente un zapato completamente plano o con tacón, especialistas recomiendan prestar atención a que el calzado permita una distribución adecuada del peso y sea cómodo para las actividades que se realizan.

👟 ¿Qué características debe tener un buen zapato?

La Secretaría de Salud Pública de la Ciudad de México recomienda optar por calzado que tenga capacidad para amortiguar los impactos.

Algunas características importantes son:

👣 Plantilla con cierto grosor y elasticidad, capaz de absorber parte del impacto.
🦶 Punta amplia, que permita mover ligeramente los dedos.
📏 Espacio suficiente para el pie, sin apretarlo ni dejarlo demasiado suelto.
↔️ Suela flexible, que permita el movimiento natural del pie durante la marcha.
🛡️ Buena estabilidad, especialmente para evitar tropiezos y caídas.
👠 ¿Y qué pasa con los tacones?

Tampoco significa que utilizar zapatos completamente planos sea la única opción saludable. La UNAM recomienda que, tanto para hombres como para mujeres, el tacón sea de altura moderada, de alrededor de tres centímetros como máximo, ya que puede ayudar a distribuir el apoyo sin generar una sobrecarga excesiva.

Para quienes utilizan tacones altos, se recomienda que sean anchos y estables. Los tacones demasiado elevados modifican la distribución natural del peso corporal y pueden concentrar una mayor presión en la parte delantera del pie.

⚠️ Ni demasiado apretados ni demasiado flojos

El tamaño también importa.

Un zapato demasiado estrecho puede provocar rozaduras, lesiones en la piel y callosidades, mientras que uno demasiado amplio puede dificultar la estabilidad y aumentar el riesgo de tropiezos, torceduras o caídas.

La punta debe permitir que los dedos tengan libertad de movimiento, mientras que la suela debe ofrecer la flexibilidad necesaria para acompañar el movimiento natural del pie.

🩺 La comodidad debe ser prioridad

No existe un único tipo de zapato perfecto para todas las personas. Las necesidades pueden cambiar dependiendo de la forma del pie, actividad física, edad y posibles problemas musculoesqueléticos.

Si el uso de determinado calzado provoca dolor persistente en los pies, rodillas, cadera o espalda, lo recomendable es consultar con un profesional de la salud para determinar la causa y elegir el soporte adecuado.

👟 El mejor zapato no necesariamente es el más alto ni el más plano: es aquel que permite caminar con estabilidad, comodidad y un apoyo adecuado.

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