¿Sabías que existen dos Actas de Independencia de México?

Cada septiembre México vuelve a una madrugada de 1810. Entre campanas, héroes y símbolos repetidos durante generaciones, la Independencia conserva episodios menos conocidos que permiten mirar de otra manera el nacimiento de un país que tardó 11 años en romper con el dominio español.
Una curiosidad está en el documento fundacional. El Acta de Independencia de 1821 establecía que México sería un Imperio; después de la caída de Iturbide fue modificada para hablar de una República. Por eso existen dos actas. Además, ni Vicente Guerrero ni Guadalupe Victoria firmaron la primera.
También está la campana. La tradición coloca a Miguel Hidalgo jalando la cuerda en Dolores, aunque el texto consultado señala que quien realmente la tocó fue José Galván, campanero de la parroquia. Hidalgo habría llamado al pueblo desde la entrada del templo.
Otra historia vive en los retratos. No existe una pintura realizada a Hidalgo durante su vida. La imagen que generaciones de mexicanos reconocen fue construida posteriormente a partir de descripciones.
Y España tardó todavía más en aceptar lo ocurrido: reconoció oficialmente la Independencia mexicana hasta 1836, quince años después de su consumación.
Aquella guerra sigue importando porque dio origen a México como nación independiente. Dos siglos después, recordarla también significa entender que soberanía, libertad e identidad nacional son construcciones históricas que cada generación recibe, discute y redefine.




