Cultura

Del dolor al arte: madres de víctimas de desaparición transforman su duelo

Con cada bordado, collar o alimento que aprenden a realizar, las madres y familiares de mujeres víctimas de desaparición y feminicidio en Ciudad Juárez crean algo más que un objeto; con cada pieza también las recuerdan, conviven, comparten sus emociones y trabajan un dolor que, en muchos casos, permanece abierto.

“¿Qué me obligó a acudir?, pues la tristeza, el estrés, la ansiedad; más que nada que no me podía levantar de una cama, estaba muy, muy, muy deprimida con la pérdida de mi mamá que fue justamente hace casi tres años. Yo, ahí fue donde me desbordé y dije yo: no, pues pa’ adelante, a buscar ayuda”, compartió Esmeralda Hernández Cardona, quien hace 15 años perdió a su hermana menor, María de la Luz, y hace tres años a su mamá, María del Carmen Cardona.

En medio de una búsqueda que aún no termina, y con dos duelos a cuestas, hace tres años Esmeralda decidió buscar ayuda y unirse al proceso de terapia grupal en el que las familias buscadoras son apoyadas por la Red Mesa de Mujeres, el Instituto Municipal de las Mujeres (IMM) y otras madres que comparten sus conocimientos con el resto.

El último taller es el de bordado-terapia, en el que son acompañadas por una psicóloga del IMM. Mientras sus manos trabajan, también lo hacen sus emociones; hilado a hilado, no sólo llenan una manta de color, al dibujar cada flor, cada mariposa y cada rostro de sus hijas o hermanas, trabajan sus emociones. El bordado se convierte en un espacio para recordar, para hablar de quienes siguen ausentes y para acompañarse mientras sanan.

“María de la Luz es mi hermana menor, desapareció desde el 2011”, y la última vez fue vista en Riberas del Bravo, pero nunca volvieron a saber de ella, por lo que con apoyo de la Red Mesa su familia continúa buscándola, contó la hermana quien ha encontrado en la terapia grupal un espacio de sanación emocional.
“Es que ya somos como una familia; todas nos vemos con el mismo dolor, con el mismo pesar y día con día pues nos abrazamos y aprendemos cosas nuevas de cada una”, explicó.
Susana Montes, mamá de María Guadalupe Pérez Montes, quien desapareció en 2009 a los 17 años de edad, y cuyos restos fueron encontrados en 2012 en el arroyo El Navajo, en el desierto del Valle de Juárez, también ha encontrado en los talleres un espacio de apoyo emocional.

“Ahora, con el Instituto nos están dando su atención, entonces ahora nos pusimos a hacer un bordado con la foto de nuestras hijas. Es algo muy bonito, ellos nos propusieron a nosotras que si estábamos de acuerdo, sí estuvimos de acuerdo, cada quien iba a hacer un dibujo, unas flores, algo y nosotros propusimos hacer un cuadrito, tejidito, como que estuviera la foto de nuestra hija”, relató.
“Es terapia, hablamos de lo que estamos pasando, de cómo nos sentimos y pues es algo muy, muy bonito. A mí me ha servido mucho, mucho, mucho y yo se los digo, se los reitero a todas las mamis cuando les hago la invitación de que saquen para que no traigan ni anden cargando tanto, tanto. Ahí vamos y nos sentimos muy bien, compartimos esa alegría y ese amor”, agregó.

Aunque actualmente acuden ocho mamás, la cantidad cambia en cada taller, los cuales se imparten una vez a la semana durante dos meses y luego descansan un mes, para volver a continuar.
“Es un proceso de terapia grupal, la idea es que siempre están ellas en un proceso terapéutico de acompañamiento, a veces somos nosotras, a veces ha sido la PGR (actual Fiscalía General de la República), a veces han sido otras instancias que se suman a estos procesos, y ya es el tercer año que tenemos en continuidad en ese espacio en el Instituto Municipal de las Mujeres. Se les facilita mucho llegar, están en la zona Centro, tenemos dos meses continuos, descansamos uno y luego otra vez dos, entonces cada vez que inicia el proceso incorporamos alguna actividad extra diferente”, explicó Yadira Cortés, coordinadora de Acompañamiento Psicoemocional de la Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez.

De acuerdo con la activista, son las propias madres quienes deciden qué hacen en cada taller, por lo que en el próximo quieren pintar en acrílico, por lo cual serán acompañadas por una tallerista y por una psicóloga.
“Están dos personas acompañando estos procesos, la persona que les enseña la técnica y la terapeuta. O, como en este caso el bordado, una de ellas es la que les enseña, la señora Carmen Castillo”, mamá de Mónica Liliana Delgado Castillo, víctima de feminicidio localizada el 27 de septiembre del 2011.
“Ella tiene unas habilidades pero increíbles, ¡hace unos pasteles!… y entonces, mientras están aprendiendo y conviviendo y también están trabajando sus emociones”, explicó Cortés al invitar a otras madres a acudir al IMM, ubicado en la calle Francisco Villa y 16 de Septiembre a solicitar información sobre el próximo taller.

Artículos Relacionados

Back to top button