De un sueño al escenario: más de 20 años dando vida a los títeres en Juárez

Un sueño cambió por completo el rumbo de la vida de Jesús “Chuy” García. Lo que parecía una imagen pasajera mientras dormía terminó convirtiéndose en una profesión que hoy suma más de dos décadas de trayectoria como titiritero y director de La Charca Títeres, compañía con la que mantiene vivo el teatro de títeres desde su taller ubicado en el Centro de Ciudad Juárez.
Aunque estudió Diseño Industrial en la Universidad de Guadalajara, asegura que nunca imaginó que esa preparación terminaría siendo una herramienta para fabricar los personajes que hoy utiliza sobre el escenario.
“Todo lo que aprendí de materiales y procesos lo pongo en práctica. No hacemos procesos industriales, pero sí utilizamos esos conocimientos para construir los títeres”, explicó.
Antes de dedicarse al teatro de títeres trabajó durante varios años en proyectos de educación informal, actividades deportivas y culturales.
Sin embargo, cuando tuvo la oportunidad de acercarse a este arte encontró el oficio al que quería dedicar el resto de su vida.
“Cuando decidí dedicarme a esto dije: me voy a dedicar a esto y vamos a aguantar”, recordó.
Explicó que convertirse en titiritero profesional significa aprender múltiples disciplinas, ya que no existe una escuela donde se enseñe de manera integral.
“Hay que aprender costura, pintura, escultura, actuación, manejo de voz, escritura de guiones, construcción de mecanismos… todo se aprende por partes, en cursos, talleres, libros y ahora también por internet”, comentó.
Titiritero
Jesús “Chuy” García, director de La Charca Títeres, cuenta con más de 20 años de trayectoria como titiritero y desde su taller en el Centro de Ciudad Juárez da vida a personajes para espectáculos, compañías teatrales y proyectos comunitarios / Foto: Enrique Castillo / El Heraldo de Juárez
Tras colaborar algunos meses con otra compañía decidió independizarse y fundar La Charca Títeres, agrupación con la que desde hace más de 18 años presenta espectáculos y fabrica personajes para diversas instituciones.
Uno de los aspectos que más disfruta de su trabajo es la enorme variedad de técnicas que existen dentro del teatro de títeres.
Explicó que los títeres de guante o guiñol son probablemente los más conocidos por el público, ya que el actor introduce la mano dentro del personaje, colocando un dedo en la cabeza y los otros en los brazos para darle movimiento.
Como ejemplo mencionó a los personajes que aparecían junto a Mr. Rogers en el clásico programa estadounidense Mister Rogers’ Neighborhood, como el Rey Friday XIII, la Reina Sara Saturday y la Princesa Monday.
Otra de las técnicas son las marionetas, que se manipulan mediante hilos desde una cruceta.
El ejemplo más famoso es Pinocho, personaje que popularizó este tipo de títere en todo el mundo.
También están los títeres de varilla, sostenidos mediante una o varias varillas que permiten mover la cabeza y las extremidades. García recordó que este tipo de personajes era utilizado en la serie de televisión pública Juan Sin Miedo.
Finalmente se encuentran los llamados bocones, caracterizados porque el manipulador controla principalmente el movimiento de la boca.
El ejemplo más conocido son Los Muppets, cuyos personajes fueron diseñados específicamente para funcionar frente a las cámaras de televisión.
“Los bocones funcionan muy bien para la pantalla y por eso son los que más vemos en programas de televisión”, comentó.
Titiritero
Jesús “Chuy” García, director de La Charca Títeres, cuenta con más de 20 años de trayectoria como titiritero y desde su taller en el Centro de Ciudad Juárez da vida a personajes para espectáculos, compañías teatrales y proyectos comunitarios / Foto: Enrique Castillo / El Heraldo de Juárez
A lo largo de su trayectoria ha construido tantos personajes que perdió la cuenta: “Nunca los he contado. Solamente en una obra donde utilizamos teatro de sombras hay alrededor de 30 figuras, además de todos los títeres que hemos hecho para otras compañías y clientes. Yo creo que ya son cientos”, afirmó.
Además de los espectáculos propios, La Charca Títeres fabrica personajes para compañías teatrales que requieren un montaje específico, así como para asociaciones civiles, escuelas, fundaciones y dependencias que utilizan los títeres como herramienta educativa.
Entre sus clientes menciona organizaciones como Casa Amiga, Fundación Grupo Imperial y agrupaciones relacionadas con la Policía, que utilizan los personajes para transmitir mensajes preventivos a niñas y niños.
También recibe pedidos de particulares. Recordó que durante la pandemia una familia le solicitó elaborar un títere de cada uno de sus integrantes como regalo navideño.
En otra ocasión una persona le pidió reproducir a su hermana recién graduada de Medicina para obsequiarle un títere con su imagen.
Uno de los casos que más recuerda fue el de una adolescente que pidió a sus padres un títere de sí misma como regalo de Navidad.
“Después ella hablaba con sus papás a través del títere. Fue algo muy interesante porque terminó convirtiéndose en una forma de comunicación”.
Explicó que actualmente algunos clientes llegan con diseños generados mediante inteligencia artificial; sin embargo, llevar esas imágenes a un objeto real representa un reto.
“La inteligencia artificial hace dibujos muy bonitos, pero muchas veces no considera cómo funcionan realmente las articulaciones de un títere. Hay que adaptar esos diseños para que puedan construirse”, explicó.
Los costos de las piezas dependen de la técnica, el tamaño, los materiales y el nivel de detalle, con precios que pueden ir desde alrededor de 900 pesos hasta más de 5 mil pesos.
Aunque considera que el teatro de títeres ha ganado terreno en Ciudad Juárez y actualmente existen varias compañías dedicadas a esta disciplina, reconoce que todavía muchas personas desconocen que esta tradición artística continúa vigente en la ciudad.
“Mucha gente nos dice: ‘No sabía que en Juárez había teatro de títeres’. Poco a poco llegamos a más personas”, señaló.
Finalmente invitó a la comunidad a seguir las redes sociales de La Charca Títeres, donde publican las funciones, talleres y actividades gratuitas que realizan en distintos espacios de Ciudad Juárez, entre ellos las presentaciones dominicales que actualmente ofrecen en el Museo de la Revolución en la Frontera (MUREF).




