Cuando el estrés supera el límite y afecta la salud

Primero es necesario reconocer que el estrés no es negativo por sí mismo, de hecho es llamado “síntrome general de adaptación”, pero si es negativo, crónico o agobiante, al punto en superar la capacidad de adaptación, puede causar malestar físico y psicológico.
La doctora Eunice Itzel Valle Arteaga, directora del Hospital de Psiquiatría “Morelos” del IMSS en Ciudad de México Norte, explicó que el distrés puede presentarse en personas de cualquier edad y suele manifestarse de forma progresiva.
A diferencia del estrés cotidiano, que puede ser temporal y útil, el distrés genera desgaste constante y afecta funciones básicas como el sueño, la alimentación o la capacidad de disfrutar actividades diarias.
El IMSS señala que hay diversos signos que pueden alertar sobre la presencia de distrés, entre ellos:
- Cambios en el estado de ánimo, como irritabilidad o tristeza persistente
- Aislamiento social o menor interacción con otras personas
- Alteraciones del sueño o del apetito
- Disminución del rendimiento escolar o laboral
- Conflictos interpersonales frecuentes
- Síntomas físicos como dolor de cabeza, gastritis o lumbalgia
- Pensamientos repetitivos negativos o dificultad para concentrarse
El IMSS recomienda acudir con un especialista cuando el distrés comienza a afectar de manera clara la vida diaria, por ejemplo:
- Problemas persistentes de sueño o alimentación
- Aislamiento creciente
- Irritabilidad marcada
- Bajo desempeño en la escuela o el trabajo
- Dificultad para disfrutar actividades
- Síntomas físicos que no se pueden controlar




