¿La autoayuda actual enseña a no pensar en los demás?

Hay cierto tipo de consejos que dominan la lista de los libros más vendidos de autoayuda. Estos libros tienen títulos como Atrévete a no gustar y Cuestión de límites. Dicen a los lectores que no se preocupen tanto por defraudar a la gente, que no respondan a las llamadas de amigos molestos, que no teman ser los villanos de la historia.
Todo esto resulta más alarmante cuando se piensa en la lista de best-sellers como un espejo del momento social, lo que algunos historiadores dicen que puede ser.
Tomemos por ejemplo el siempre popular Cómo ganar amigos e influir sobre las personas de Dale Carnegie, que salió en 1936, y se encontró con lectores atormentados por los recuerdos de las colas para el pan y las lentas notas musicales, como de canto fúnebre, de la canción “Brother, Can You Spare a Dime”. La tasa de desempleo era del 16,9 por ciento en Estados Unidos. Los empleos escaseaban y la seguridad financiera era esquiva; las reglas de vida de Carnegie cayeron en manos de los lectores como un manjar milagroso.
Carnegie prometía que algunos de los grandes hombres de la historia, por ejemplo Benjamin Franklin y Abraham Lincoln, habían alcanzado el éxito con una fórmula tan sencilla que estaba al alcance de cualquiera. Apacigua a la gente. Reparte cumplidos. “¿No tiene usted ganas de sonreír?”, escribió Carnegie, que había cambiado la grafía de su apellido para que coincidiera con el del magnate del acero, con quien no tenía ningún parentesco. “Primero, esforzarse en sonreír. Si está solo, silbe o tararee o cante”. (Al parecer, en las cartas de Lincoln a algunos generales abundaban los halagos).
El libro fue un éxito instantáneo, llegó a un público que sentía que tenía mala suerte y apreciaba una fórmula para la riqueza que parecía a la vez secreta y totalmente reproducible. Ha llegado a vender más de 30 millones de ejemplares.
El libro de Dale Carnegie “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” se publicó por primera vez en 1936 y se han vendido más de 30 millones de ejemplares.Credit…Associated Press
El libro de Dale Carnegie “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” se publicó por primera vez en 1936 y se han vendido más de 30 millones de ejemplares.Credit…Associated Press
Treinta años después, era el tejido social el que parecía hecho jirones cuando Estados Unidos miró hacia un nuevo tipo de manifiesto de autoayuda. Esta vez, los estadounidenses estaban preocupados por las imágenes de los que abandonaban los estudios en las calles de Haight-Ashbury, los niños que huían de sus padres y el aumento de la tasa de divorcios. Febrilmente, la gente leía las columnas “Dear Abby” y “Ann Landers”.
En un duelo de columnas de consejos, una publicada en The Chicago Sun-Times y la otra en The San Francisco Chronicle, las hermanas gemelas Abby Van Buren y Ann Landers daban consejos en los que se imaginaba que la gente aún vivía en una época de obligaciones sociales más estrictas y romances caballerescos. Sus columnas permitían a los lectores volver a habitar brevemente un mundo en el que las familias tenían el aspecto de siempre, como relata Jessica Weisberg (ahora productora sénior en The New York Times) en su libro de historia Asking for a friend. “No aceptes participar en ninguna práctica que consideres espantosa, anormal o extraña”, escribió Abby a una lectora. “En Estados Unidos, una de cada cuatro esposas trabaja”, escribió a otra. “¿Es esto bueno? Lo dudo”.
Cada época moldea una versión distinta de la realización personal. En cada capítulo de la historia estadounidense, la gente encuentra un gurú de la autoayuda que responde a algunas preguntas espiritualmente inquietantes del momento.
Tal vez no sorprenda, entonces, que en una época de conflictos hipervisibles —las redes sociales llenas de memes de migrantes llorando compartidos por la cuenta oficial de la Casa Blanca, insultos lanzados en público entre los más altos dirigentes del país— el mensaje de autoayuda del momento diga a sus lectores que está perfectamente bien enfocarse solo en uno mismo, aunque eso signifique ignorar las aparentes tribulaciones de los demás. Es un mensaje adaptado para resultar atractivo en un momento en que cada mirada a la pantalla de un teléfono muestra desgarradoras imágenes de una catástrofe.
En realidad, el consejo predominante de 2025 parece ser este: no pasa nada por ser un poco idiota.
Atrévete a no gustar ha vendido más de 10 millones de ejemplares. El sutil arte de que (casi todo) te importe una mi*rda ha estado en la lista de los más vendidos del New York Times durante más de 300 semanas desde su publicación en 2016. En septiembre aparecerá el esperado Fawning: Why the Need to Please Makes Us Lose Ourselves —and How to Find Our Way Back. (Incluso Hábitos atómicos, de James Clear, que ha pasado más de 250 semanas en la lista de los más vendidos, dice a sus lectores que no se preocupen tanto por hacer macrocambios espinosos en sus vidas y que se centren, en cambio, en pequeños ajustes. A los estadounidenses siempre les ha gustado creer que la distancia que te separa de un yo mejor es tan pequeña como tomar el desayuno adecuado).




