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“Pata de elefante”, la planta ilegal, desértica y en peligro de extinción en México

¿Tu o alguien que conoces tiene en su jardín un ejemplar de la peculiar planta “pata de elefante? ¡cuidado! Comercializarla es ilegal en México, ya que es considerada como amenazada.

La planta pata de elefante es ornamental, e incluso algunas personas se comen sus flores y las hojas las utilizan para elaborar artesanías y adornos ceremoniales. Te contamos más sobre esta planta ilegal y en peligro de extinción en México.

La pata de elefante, planta endémica y ornamental en México
Conocida como “pata de elefante” o “monja” la planta Beaucarnea recurvata es considerada ornamental. La pata de elefante forma parte del grupo de las monocotiledóneas arborescentes o arbustivas, tiene una base que simula la forma de un globo, sus hojas forman rosetas, además, es de lento crecimiento.

Según el libro “Manejo y conservación de las especies con valor comercial de Beaucarnea” de la Universidad Autónoma de Querétaro, existen 11 especies de Beaucarnea, de las cuales 10 se pueden encontrar en México, y al menos 8 son endémicas del país.

Se caracteriza por tener una base del tallo ensanchada que llega a medir hasta un diámetro de 2.5 metros y una altura hasta de 7 metros. Crecen en suelos rocosos, acantilados y montañas.

Estas plantas destacan en los entornos semiáridos del sureste del país, formando parte de la flora en zonas de clima seco y templado, así como en áreas cálidas y húmedas, e incluso en regiones de clima templado y subhúmedo.

El libro de la Universidad Autónoma de Querétaro explica que las especies de este género se usan como ornamentales en jardines botánicos europeos. En México algunas de las flores son comestibles y con las hojas elaboran artesanías y adornos ceremoniales.

Algunas investigaciones sugieren que estas plantas podrían ser una fuente potencial de precursores para hormonas esteroides. En la región local y en Centroamérica, su uso como decoración ha aumentado significativamente durante las últimas 3 décadas. Esto se debe a que las plantas maduras son altamente valoradas y cotizadas tanto en el mercado local como en el internacional.

La Profepa señala que este género se encuentra en regiones semiáridas y en la selva baja caducifolia, en el norte, sur y sureste del país, sin embargo, la Beaucarnea recurvata solo se distribuye en Oaxaca y Veracruz.

¿Por qué es ilegal comercializarla?
Las características de la pata de elefante, su distribución, variabilidad y el uso que se le da, la han convertido en una especie amenazada, pues sus semillas son extraídas y comercializadas de manera ilegal en México y en el extranjero.

Las especies silvestres pertenecientes al género Beaucarnea enfrentan una amenaza significativa debido a la degradación de su hábitat natural, lo que resulta en una reducción alarmante de su área de distribución. Además, la recolección excesiva de semillas y ejemplares de distintos tamaños para su cultivo en viveros, tanto nacionales como internacionales, pone en peligro a estas especies, valoradas por su belleza ornamental. La situación de las poblaciones de Beaucarnea es crítica, sufriendo las consecuencias de la fragmentación y destrucción de su entorno por actividades humanas como la agricultura, la ganadería, la tala de árboles, el desarrollo urbano y la extracción ilegal para el comercio.

La planta pata de elefante se encuentra en la NOM 059 SEMARNAT 2010, en la categoría de Amenazada por la explotación y forma en que se utiliza, por lo que es protegida en distintas Áreas Naturales Protegidas.

La venta de esta especie es considerada ilegal en México. A partir del año 2020, se ha notado una extracción continua de esta de su hábitat natural, sin que haya una reproducción suficiente para reemplazarlos. Esto ha provocado una disminución preocupante en la cantidad de individuos presentes en el país.

Del 2014 al 2020, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha incautado un total de 14,269 ejemplares de la especie conocida como pata de elefante. De acuerdo con la Profepa, las actividades de recolección y venta de especímenes de vida silvestre, tanto animales como plantas, están clasificadas como un delito serio bajo el Código Penal Federal.