Descubren 280 grabados de hace 26 mil años en una cueva que llevaba siglos siendo visitada

Una cueva de Cataluña, España, que ha recibido visitantes durante siglos escondía un extraordinario conjunto de arte prehistórico: alrededor de 280 grabados rupestres que podrían tener aproximadamente 26 mil años de antigüedad.
El descubrimiento se realizó en la Cova de la Font Major, un sistema subterráneo conocido desde hace generaciones y que incluso fue acondicionado como atractivo turístico. Pese a las visitas de exploradores, turistas y especialistas, las representaciones permanecieron sin identificar.
Entre los grabados aparecen figuras de animales, incluidos caballos y osos, además de líneas, formas abstractas y composiciones que podrían representar escenas de movimiento.
Los investigadores consideran que algunas de estas imágenes podrían mostrar animales en distintas posiciones, como si sus autores prehistóricos hubieran intentado representar desplazamientos o secuencias de acción.
La antigüedad de las obras fue estimada mediante el análisis de restos de carbón encontrados en una de las incisiones, junto a la cual también apareció una pequeña herramienta de piedra.
El hallazgo es especialmente relevante porque esta región del noreste de la península ibérica era considerada relativamente pobre en manifestaciones de arte rupestre paleolítico.
Los especialistas sostienen que el descubrimiento obliga a reconsiderar lo que se conocía sobre la presencia y las expresiones artísticas de los primeros grupos humanos en el Mediterráneo occidental




