La Luna llena de octubre suele ser considerada como una de las más grandes del año

La distancia entre la Tierra y la Luna varía a lo largo de su órbita. Cuando alcanza el punto más cercano, llamado perigeo, puede producirse una superluna; mientras que en el punto más lejano, el apogeo, ocurre una micro luna.
Sin embargo, incluso durante una superluna la diferencia de tamaño puede ser difícil de percibir a simple vista. La apariencia cambia principalmente dependiendo del lugar donde se encuentre la Luna en el cielo.
Cuando está cerca del horizonte, nuestro cerebro puede percibir como mucho más grande que cuando se encuentra sobre nuestras cabezas, cerca del cenit. Este efecto es conocido como ilusión lunar.
La atmósfera tampoco funciona como una lupa. Lo que sí cambia es el color: cerca del horizonte, la luz de la Luna atraviesa una mayor cantidad de atmósfera, que dispersa parte de las tonalidades azules y hace que el satélite se vea más amarillento o anaranjado.
Por ello, la Luna llena de octubre no es necesariamente más grande que la de otros meses. Si coincide con condiciones que permiten observar cerca del horizonte, la ilusión óptica puede hacer que parezca mucho más grande de lo que realmente es.




